Hoy, por diferentes razones, muchas de ellas socioeconomicas, abandonar la adolescencia parece ser un proceso que va mas alla de la edad cronologica y los eternos adolescentes superan, en algunos casos, la treintena, algo que muchos padres que deben cargar con ellos pueden confirmar.
Lo que realmente importa, en realidad, no es prolongar la adolescencia sino salvar en nuestra memoria todos aquellos recuerdos de nuestra niñez, la mejor etapa de la vida porque en ella una persona podia disfrutar de una libertad que nunca mas volveria a tener.
Cualquier persona mayor de veinte años puede recordar lo que era hace dos, tres o cuatro decadas ser un niño -internet cambio todo, por supuesto-, corriendo libre y feliz despues de acabadas las clases, ese momento en el cual, por fin, liberados de los maestros, ya no existian mas obligaciones.
La primera ocupacion de esas tardes era juntarse con amigos y vecinos para jugar inocentes juegos en la calle, al sol, sintiendo que la vida realmente valia la pena porque no habia, en el horizonte, ni preocupaciones ni tareas para terminar.
Al declinar la tarde, esos niños, como todos los niños de la epoca, descansaban comiendo las mejores naranjas de Valencia, las naranjas que cultivaban pacientemente los abuelos en los huertos situados estrategicamente detras de sus casas.
Ese placer, que se creia perdido, hoy puede recuperarse gracias a los jovenes agricultores de Valencia que han logrado recuperar el sabor perdido de la infancia poniendo las naranjas a domicilio, naranjas que han sido cultivadas sin agregados quimicos, solo en base al sol, el agua y la buena y sana tierra española.
Para saber más al respecto solo visite la pagina web de los agricultores y no se arrepentira. |